“Es una misión que siento con cada fibra de mi ser, Dios me la encomendó. Por eso, lo hago con todo el amor del mundo”,  señala Jessica Sheffield Zamora, creadora del movimiento de niños Guardianes de la Naturaleza, una iniciativa sin fines de lucro con una firme convicción de  inspirar a los pequeños para que crezcan identificados como guardianes de los recursos naturales, pues es el camino más efectivo para generar cambios que impacten positivamente nuestro planeta.

“La iniciativa va más allá de empoderar a niños y niñas para ser Guardianes de la Naturaleza. Trabajamos por una visión integral, una forma de ver la vida: niños solidarios, agradecidos, bondadosos y valientes ante los retos de la vida, pequeños en paz consigo mismos, y con toda forma de vida en el planeta. ¿Cómo lo hacemos? La clave es brindar las herramientas necesarias a niños y docentes para impulsar esta visión de vida”, comenta Jessica.  

Esta bióloga marina creció en el Belén, Heredia, Costa Rica, y su amor por la naturaleza arrancó desde la adolescencia. Luego de sus estudios universitarios y de realizar proyectos de conservación de cuencas hidrográficas con jóvenes de colegio en el Valle Central de Costa Rica, partió a Estados Unidos para obtener una maestría en Manejo de Recursos Naturales gracias a una beca Fulbright.

A su regreso en el año 2005,  se mudó a una comunidad costera el Pacífico norte de Costa Rica. “Mi amor por los niños y la naturaleza me impulsó, de inmediato, a involucrarme en las escuelas locales de Nosara para educar a los más jóvenes en el cuidado de los recursos naturales”, comenta Jessica.

Dos años después de mudarse a Nosara, ella cofunda una escuela Montessori en medio del bosque seco tropical de la comunidad, por la pronta llegada de su primer hijo, Kai. Soñaba con darle a sus hijos una buena educación. El esfuerzo que hicieron sus padres por darle esa oportunidad es algo por lo que siempre estará agradecida. “La educación me abrió muchas puertas y quería brindarle eso a mis hijos y a los niños de la comunidad”.

Del Mar Academy abrió sus puertas en el año 2007 con solo 17 niños, y para el 2019 la población estudiantil ya había crecido a 230 estudiantes de más de 20 nacionalidades, desde los 18 meses hasta el duodécimo año. La educación ambiental, la creatividad, la ética, el liderazgo, la alegría de aprender y el amor por la vida son partes esenciales de la misión de la escuela. En el centro educativo se fomenta que los estudiantes crean en su propio poder para hacer cambios positivos.

A finales del 2018, Del Mar Academy se convirtió en Fundación sin fines de lucro,  y es el laboratorio viviente de Guardianes de la Naturaleza.

“Con los años comprendí la inmensa necesidad que existía de herramientas de educación ambiental para niños y docentes en español, sobre todo en la zona rural. Por eso decidí escribir en el 2017  mi primer libro para niños: La Guardiana de la Naturaleza y sus amigo salvan el río”. Este relata la historia de una niña de nueve años que amaba la naturaleza, pero se cree demasiado pequeña para protegerla,   ahora, parte de una serie de literatura infantil en el cual se ven reflejadas características propias de nuestra humanidad: la pérdida de fe, el recobrar la esperanza, la inspiración y conquista de un sueño, y el despertar al eterno renacer de la vida, la cual es bellamente ilustrada por su cuñada, Shannon McWhirter.

Jessica y Shannon

“Desde la concepción de la idea decidí que la misión principal de esta serie y todo el material de apoyo creado les llegara de manera gratuita a miles de niños y docentes en zonas rurales y marginales”, señala Jessica. En  menos de 2 años, el libro  fue donado a más de 10 000 niños en Guanacaste, y para muchos de ellos es su primer libro ilustrado.

Con mucho amor la iniciativa ha seguido creciendo. Las personas, organizaciones, municipalidades y empresas se han unido a la causa a través de la Cadena de Favores de la iniciativa,  ya funciona la plataforma educativa gratuita para docentes, está en marcha un proyecto piloto para consolidar alianzas público-privadas para el mejoramiento de centros educativos rurales, así como el impacto en cientos de docentes y miles de niños, son solo algunos de los grandes logros de esta iniciativa la cual  sueña crear un movimiento mundial de niños Guardianes de la Naturaleza.

Cadena de favores

La iniciativa de Guardianes de la Naturaleza nace desde su concepción impulsando una Cadena de Favores.

Tanto la autora de la serie infantil de La Guardiana de la Naturaleza (Jessica Sheffield Zamora), como su ilustradora (Shannon McWhirter) deciden donar su obra para que el libro de pasta suave llegue a miles de niños costarricenses de forma gratuita. El libro de pasta dura está a la venta, con el fin de ayudar a financiar libros donados de pasta suave. Muchos niños en las zonas rurales crecen sin libros, y los libros de La Guardiana, podría ser el primer libro ilustrado en muchos hogares costarricenses.

Muchas personas ya se han unido a la Cadena de Favores aportando talento y conocimiento para fortalecer la iniciativa.

Nos interesa que la iniciativa siga creciendo con el aporte voluntario, lleno de amor, de más y más personas que creen en la visión de la iniciativa y desean construir un planeta donde reine la paz con nosotros mismos, paz con las demás personas y paz con el planeta.